Alberto Acosta es el asambleísta más votado individualmente y lidera la lista con más votos en plancha. Virtualmente será el presidente de la Asamblea Constituyente y eso lo vuelve el ecuatoriano más poderoso en estos tiempos: el Poder Constituyente está sobre los poderes constituidos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial).
Y maneja un San Remo:

Publicidad en Revista Diners, 1983.
Hace una década o más, un Chevy San Remo era el prototipo del auto de la clase media, junto con el Fiat Uno y el clásico VW Escarabajo. El hecho de que Alberto Acosta no haya cambiado su auto en años es una señal, una muestra o quizá apenas una esperanza: al menos sabemos que la Constitución no será redactada por “nuevos ricos” que por estar en la cresta de la ola política actual, se les sube los humos a la cabeza. Ni Acosta ni Wray ni Hernández encajan en la definición de “boliburgueses” que se ha vuelto muy corriente en Venezuela, donde varios funcionarios de gobierno son los principales compradores de Hummers importados y whisky de 18 años, productos recientemente prohibidos por Chávez.

Hummer, 2007
¿Qué podremos decir de los demás asambleístas del bloque verde limón?
Pongo a continuación una nota de prensa sobre la prohibición de importación de productos suntuarios en Venezuela (leer especialmente las críticas de la oposición) y también cito una parte de un post que hace mucho hizo Manuel Miranda, bloguero dominicano, sobre los lujos que se dan ciertos burócratas “boliburgueses”:
Les llaman “boliburgueses” a los chavistas que se han hecho ricos a costa de las ganancias petroleras. Ahora el presidente quiere combatir estos excesos reprimiendo la importación de autos y whiskies carísimos. 
Francisco Peregil / El País
Especial para UNO
Cualquier noche, a las puertas de los locales más exclusivos de Caracas se puede apreciar la imponente figura de esos todoterrenos estadounidenses con forma de tanque, de los más caros y potentes del mercado. Son los Hummer. Hasta tal punto ha llegado la fiebre de los Hummer a la República Bolivariana de Venezuela que la General Motors ha anunciado la apertura de seis concesionarios en distintas ciudades. (…) Según los partidarios de la oposición al presidente Hugo Chávez la inmensa mayoría de quienes compran esos vehículos son los nuevos ricos chavistas, los llamados boliburgueses, un fenómeno social con el que se bautiza a los revolucionarios bolivarianos que se ha enriquecido de una forma rápida y no siempre transparente, bien vinculados a la industria del petróleo, a la de la construcción o a la operaciones de cambio de divisa. “Uno reconoce al boliburgués porque cuando llega un bar pide whisky de 18 años. Ni siquiera de 12 años. Siempre lo más caro”, repite la oposición a Chávez.
(…)
Así que llegó el presidente, el propio Hugo Chávez, y mandó parar. En su programa Aló presidente de principios de mes advirtió que va a endurecer las medidas fiscales de importación de whisky y vehículos de lujo. “Ni un dólar para importar Hummer, ¿qué es eso? No, señor. Somos uno de los países que consume más whisky per cápita en el mundo. Apretemos las tuercas porque hemos aflojado mucho el control de cambio. ¿Qué revolución es ésta? ¿La revolución del whisky? ¿La revolución de las Hummer?”. Chávez atacó a “los corruptos de boina roja y de camisa roja” y criticó a los chavistas que siempre andan quejándose: “¡Este comunismo me tiene loco, esta Hummer y este whisky me tiene loco!”. Prometió que iba a emprender “la revolución dentro de la revolución”. “Prepárense, porque éste que está aquí va a apretar tuercas. Le estoy hablando a los que se dicen revolucionarios”, añadió.
Las críticas no tardaron en llegar desde la oposición. El presidente en el Estado Táchira del partido Comité de Organización Política Electoral Independiente –COPEI–, Johnson Delgado, tachó de “cínicas y embusteras” sus declaraciones. “Presidente, salga al patio del Palacio de Miraflores (casa presidencial), en donde se hacen reuniones tipo sarao con dirigentes de todo el país y se dará cuenta que allí estacionan sus camionetas Hummer el gobernador de Carabobo, el presidente de Cadivi (Comisión de Administración de Divisas), el capitán retirado Hernández Beherenz, el superintendente del Seniat (José Gregorio Vielma Mora, quien ocupa un cargo semejante al de un ministro de Hacienda y rehusó hablar con este periódico) y pare usted de contar”. Delgado indicó que el gobierno no puede impedir que los venezolanos compren tales vehículos o tomen whisky si el propio mandatario nacional no da el ejemplo. “El presidente sí tiene derecho a usar trajes importados, a pagarle a uno de los sastres más caros del mundo como lo es el señor Scutaro, a usar corbatas de seda italiana, a ponerse relojes Rolex y a darse lujos con el dinero del pueblo”. Un profesor europeo de ciencias políticas que prefiere mantenerse en el anonimato sostiene que en Venezuela se está produciendo un fenómeno similar al que se produjo en algunos países de Europa en los ochentas con la llegada de los socialistas al poder.
“La diferencia es que aquí los nuevos ricos, gracias al petróleo, son diez veces más ricos que los socialistas de entonces. Yo me considero chavista, pero cada día más ves que ellos compran Hummer y Rolls Royce, sienten que son los reyes y no tienen problemas en invertir en un producto de lujo que, eso sí, se queda en el país. Los viejos burgueses han invertido de siempre en Estados Unidos. Se está dando la democratización de la corrupción. Pero esto no es sostenible. El nuevo hombre que vendría con la revolución no se ve. Y ya pasaron diez años, que no son pocos. En cuanto a lo de gravar la importación del whisky… eso va a ser más complicado. El pueblo venezolano considera el whisky como la bebida nacional. Incluso en los barrios más pobres uno siempre encuentra esa bebida. Ciertamente es una revolución extraña ésta donde se consigue whisky pero no leche”.
Sobre los nuevos ricos de la revolución bolivariana, esto se leyó en el blog de Manuel Miranda el 21 de marzo de 2007:
Amig@s:
Hace algunos días me tropiezo con la siguiente información, la cual no es sorpresa para el que les escribe:
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ACOSTA DICE QUE REVOLUCIONARIOS TIENEN DERECHO A UNA HUMMER
MARIANELA RODRÍGUEZ
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Valencia.- Durante la transmisión del programa televisivo Aló Mi Pueblo el gobernador del estado Carabobo, Luís Acosta Carlez, fustigó a quienes critican que funcionarios del Estado compren vehículos lujosos e hizo especial referencia a las camionetas rústicas Hummer.
“¿Es que acaso nosotros los revolucionarios no tenemos derecho a tener una Hummer o un carro? Si ganamos plata, podemos hacerlo; ¿o es que hay exclusividad?, sostuvo vehementemente el mandatario regional.
(…)
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Esto es una muestra de que cojea la Revolución encabezada por el Presidente Hugo Chávez, al encontrarse integrada por personas que en el fondo no están en eso. Contrario a la díscola oposición que critican los lujos impropios de los “revolucionarios”, creo que estos tienen derecho a “andar bien montao” pues entiendo que como funcionarios deben trasladarse o “dar brincos” de un sitio a otro, deben ser en autos cómodos, fuertes y confiables.
Lo que cuestiono es que desde hace un tiempo, el Presidente Chávez ha impulsado la fabricación o ensamblaje de vehículos de todo tipo para “impulsar el desarrollo automotriz local”. Pero sin embargo sus acólitos, en una muestra de incoherencia con las políticas gubernamentales “miran pa otro lao”
He observado que Alcaldías y Gobernaciones dirigidas por “revolucionarios”, Ministerios e incluso Petróleos de Venezuela (PDVSA) en vez de fortalecer la industria automotriz venezolana EN ESPECIAL LA ESTATAL optan por la compra de vehículos importados como Toyota, Mazda, Nissan, etc. Para uso de esas dependencias. En vez de adquirir vehículos de las marcas “Centauro” fabricadas por el Estado Venezolano en alianza con Irán.
También como les encantan las yipetas (rústicos o camionetas) “Hummer” DE FABRICACION YANKEE para uso “oficial” de los ministros, alcaldes y gobernadores, en vez de utilizar las “Tiuna” fabricados por el Estado Venezolano.
Hace unos días, el Gobernador del Estado Monagas, con bombos y platillos, hizo entrega de una flotilla de tractores “John Deere” en vez de adquirir los tractores “Veniran” fabricados por el Estado Venezolano en alianza con Irán.
¿PORQUE LOS VEHICULOS IMPORTADOS DE FABRICACION YANKEE O EUROPEA Y NO LOS DE FABRICACION VENEZOLANA PROPIEDAD DEL ESTADO?
¿Acaso los vehículos de fabricación local y estatal no son revolucionarios?
¿Acaso los vehículos de fabricación extranjera si son revolucionarios?
¿Estos revolucionarios de mierda no tienen fé en los proyectos revolucionarios del Presidente Chávez?
¿O es que acaso fortalecer la industria local venezolana adquiriendo vehículos Tiuna, Veneauto y Veneiran no les dejan comisiones?
¿Les dará vergüenza usar esos vehículos?
¿No se sentirán orgullosos, patriotas y revolucionarios montaos en esos vehículos?
Creo que con solo adaptar esos vehículos a los requerimientos de rigor es más que suficiente. En la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), los altos jerarcas solo se montaban en sus vehículos “Zil” , los de mediana jerarquía en sus “Gaz” y el resto en los Volga o el modesto Lada, ¡¡De fabricación propia!!
CONCLUSIÓN:
Siempre he dicho que el único que está en socialismo y otras vainas es Hugo Chávez, el resto oportunismo y lambonería.
En esta revolución del dicho al hecho hay muchisimo trecho.
Los sovieticos como revolucionarios de verdad eran bastante coherentes.
¡¡HE DICHO!!
Noticia Fuente:
http://www.eluniversal.com/2007/03/19/pol_art_acosta-dice-que-revo_216606A.shtml
Documentación consultada:
http://www.minci.gov.ve/noticias-prensa-presidencial/28/11056/manejando_un_carro.html
http://www.veniran.com.ve/
http://www.cenareca.com/
http://www.publispain.com/hummer/historia_de_hummer.html
http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=335023&page=2
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