Dios y su invocación
Escrito por: david8aEl tema de Dios en la Constitución
Incluir en el preámbulo de nuestra Carta Magna una referencia al Ser Supremo ha sido un tema de bastante debate. Especialmente en este blog. Entre los comentarios recibidos, quiero rescatar uno de Julio Vinueza, quien señaló que el Estado Laico, en su estricto sentido, no excluye a Dios, sino que trata por igual a todas las creencias y religiones:
Si, debe no solo invocarse sino pedir su inspiración para saber utilizar el conocimiento que El les ha dado a todos los asambleístas… Uno de los aspectos significativos de esta existencia terrenal es que hay leyes que gobiernan todas las cosas. Las leyes dan orden y propósito al universo y dan a los humanos la oportunidad de progresar y ser felices. Por lo tanto, necesitamos entender la naturaleza de la ley, su origen, los medios por los cuales podemos saber si las leyes son verdaderas, el resultado de la aplicación de las leyes o lo que se puede alcanzar obedeciendo las leyes de Dios, y cómo el Señor ha aconsejado a sus hijos a actuar en relación a las leyes a fin de poder obtener los mayores beneficios… Esta es la razón por la cual se deben incluir a Dios en la nueva Constitución para hacer leyes a favor de la felicidad y el progreso del hombre y a favor de todos sin hacer dedicatorias.
Sobre este tema, recordé que el Estado Laico es una conquista del liberalismo que celebran especialmente las Iglesias protestantes. Una muy sabia respuesta vino nuevamente de Julio Vinueza, quien envió un email a mi correo, que lo reproduzco para que todos la podamos leer:
Mira lo que pasa es que no has entendido mi mensaje, el término ‘laico’, cuando se refiere al Estado, a la educación, etc. significa ’sin religión’, es decir, que no promueve ninguna religión o contenido religioso. Eso es la ley de la selva sin dios ni ley. Pero en este pais sucede que si no eres catolico no te ayudan o te obligan a hacer cosas que de pronto no estas de acuerdo como en los colegios catolicos o otros, eso se llama: Segregacionismo.
El término segregar hace referencia a apartar, separar a alguien de algo o una cosa de otra. De esta manera el segregacionismo es aquella política que separa, excluye y aparta a grupos tales, como las minorías raciales, las mujeres, los homosexuales (gays, lesbianas), las minorías religiosas, personas con incapacidades, entre otros del resto de la población humana, en base principalmente a planteamientos de tipo racial, sexual, religioso o ideológico.
El segregacionismo se manifiesta tanto en el acceso a los recursos básicos (propiedad privada, trabajo, sanidad, educación, representación y sufragio político…) así como en otras facetas como la separación de barrios residenciales en las ciudades con la consiguiente conformación de islas urbanas o “guetos”. Esto debido en muchos casos, a las diferencias económicas, de clases sociales, de raza y nivel educativo.
Albedrío es la habilidad y libertad de elegir el bien o el mal. Es un principio eterno que ha existido con Dios desde toda la eternidad. Las simientes espirituales del Padre tenían albedrío en la preexistencia y estaban por lo tanto habilitadas para seguir a Cristo o a Lucifer, acorde a tu elección, Es en virtud del ejercicio del albedrío en esta vida, que los hombres están facultados para sufrir pruebas, las que son una parte esencial de la mortalidad.
1. Nuestra constitución debe ser la ley suprema del país. Es un documento escrito que agrupa las leyes y principios orgánicos fundamentales que deben gobernar la nación ecuatoriana La constitución fue ordenada y establecida por el pueblo, no el estado, no por un grupo selecto de autócratas que tomaron el poder, ni por un poder gubernamental extranjero. La filosofía general del gobierno constitucional estriba en que todo el poder soberano descansa en el pueblo, el cual por el libre ejercicio de su albedrío elige delegar ciertos poderes y funciones a los cuerpos de gobierno establecidos por ellos.
2. Es un documento escrito, no un cúmulo de tradiciones, costumbres o interpretaciones legales. Es capaz de interpretación específica y fomenta un curso de estabilidad y uniformidad de acción en lo que a asuntos gubernamentales se refiere.
3. Se establece por ella la forma de gobierno. Se dividen los poderes en legislativo, ejecutivo y judicial, creando así un sistema ideal de freno y equilibrio en lo que concierne a posibles poderes autocráticos.
4. En la constitución se enumeran los poderes específicos y las autoridades delegadas al gobierno y a sus ramas en particular. El gobierno no tiene derechos; tiene solamente deberes. Ha sido ordenado para servir al pueblo. La constitución contiene las instrucciones escritas del pueblo soberano a sus siervos elegidos; es el circuito mediante el cual el pueblo transmite parte de su poder a su gobierno.
5. Se han tomado medidas expresas para la preservación de los derechos naturales del hombre:
(a) por delegación específica gobierno nacional de cosas que puede hacer;
(b)reservando al pueblo todos los derechos y la realización de todos los hechos que no hayan sido así delegados; y
(c) negando expresamente al gobierno, el poder de interferir en el uso, por parte del pueblo, de ciertos derechos señalados tales, como la libertad de expresión.
6. Por supuesto que se han provisto maneras por las cuales la constitución puede ser cambiada y enmendada. En las providencias del Altísimo, la constitución de los ecuatorianos fue establecida para servir un propósito aún mayor que el de fundar un gobierno estable bajo el cual reinaría la libertad. Fue designada para hacer algo mucho más que garantizar la preservación de los derechos naturales e inalienables del pueblo ecuatoriano. La constitución fue establecida para dar libertad de aprender del evangelio, y para garantizar la organización de la Iglesia y reino de Dios sobre la tierra en estos últimos días. América tiene que ser una tierra de libertad.
A esto me refiero en cuanto a poder hacer una diferencia entre estado e Iglesia en donde a ti a mi nos den toda la libertad de elección. Y eso los humanos solos no lo podran y lo que tu me dices en cuanto a la constitución del 98 ya ves la consecuencia de solo invocar a dios solo para ganar votos, ya me daras la razon cuando los asmbleistas de acuerdo pais nos den leyes que van a coartar tu libertad y nuestra libertad (socialismo del siglo XXI) sabes porque porque no conocen a dios . Entonces deben hacer una ley en donde todos seamos iguales y que el estado te garantice tu libertad de expresion o religiosa o de cualquier tipo y no se inmiscuya en esta estado e iglesia bien separados. Los asambleistas deben dejar claro de que somos libres de cualquier eleccion y no a la coercion de vernos obligados a hacer cosas por una ley mal hecha.
Como nota final, la Iglesia Evangélica en Guayaquil convoca a una marcha este domingo para promover la inclusión de Dios en la Constitución, además de dejar sentada su opinión sobre el aborto. A continuación una nota de El Universo:

Viernes, 14 de Marzo de 2008 a las 20:07.
xx favor no dejen… que los diferentes partidos politicos metan mano en sus corazones… Eso del aborto y casameinto entre gays… es solo para desiquilibrar el ambiente politico y social del Pais.. no permitan que los tomen… como objeto. sigan ministrando conforme a la voluntad de Dios.
Viernes, 14 de Marzo de 2008 a las 20:07.
La posición oficial de Alianza País parece ser la expresada por Fernando Vega:
1. El nombre de Dios, el aborto y el matrimonio gay son estrategias de la oposición para dividir a la población sobre la nueva constitución.
2. Sobre el aborto: es un problema de salud pública y va a resolverse en el Código de la Salud, no en la Constitución.
3. Sobre el matrimonio gay: no se va a permitir, dado que ni los GLBT lo han pedido.
4. Sobre el nombre de Dios: sí va a aparecer el “INVOCATIO DEI” pero aún así el texto de la constitución será laico.
Alberto Acosta ha sugerido que lean estos textos:
http://asambleaconstituyente.gov.ec/blogs/fernando_vega/2008/03/25/aborto-matrimonios-gay-y-el-nombre-de-dios-1/
http://asambleaconstituyente.gov.ec/blogs/fernando_vega/2008/03/25/aborto-matrimonios-gay-y-el-nombre-de-dios-2/