Disparate burocrático
Martes Julio 31st 2007, 20:54
Guardado en: Gobierno, Ciudadanía
Escrito por: Benjamín Rosales

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No encuentro ningún sentido a la creación de un Ministerio del Litoral, ¿se trata de un superministerio… o de una supergobernación? Entre las más importantes funciones de las gobernaciones está la de coordinar las acciones de las direcciones provinciales y subsecretarías dependientes del Gobierno central, así como la agenda presidencial cuando este visita las provincias. ¿No serán esas las funciones del nuevo ente burocrático? ¿Qué harán los gobernadores? ¿Estará el nuevo ministro coordinando acciones gubernamentales en la región con poderes por encima de los ministros en la capital? ¿Será una especie de virreinato del Litoral?

La medida es totalmente incongruente con los enunciados del propio Gobierno que está acogiendo propuestas de reorganización territorial de la nación que rompen la tradicional división regionalista de Costa, Sierra y Oriente.

¿Qué sentido tiene que las autoridades de Esmeraldas vengan hasta Guayaquil para coordinar acciones administrativas si Quito está más cerca? Desde épocas coloniales han dependido de la capital. ¿Dónde quedan en la visión del Gobierno las autonomías regionales que proclama auspiciar?

Otro absurdo, sobre todo en un Gobierno que quiere atender a los más pobres y dice que “la Patria ya es de todos”, es que se gasten más de 30 millones de dólares en comprar el edificio más “pelucón” de Guayaquil para instalar la nueva dependencia estatal. En la ciudad existen grandes espacios vacíos en edificios públicos tales como el Palacio de la Gobernación, el cual tiene libre el ala que desocupó el Consejo Provincial, el Banco Central tiene varios pisos subutilizados o vacantes, también los tienen el edificio del Ministerio de Agricultura y otros entes gubernamentales en el Puerto Principal. ¿No sería mejor invertir esos recursos en construir o mejorar escuelas y centros de salud, en vez de comprar lujosos palacios dorados?

Tradicionalmente cuando los presidentes vienen a Guayaquil ocupan el despacho del Gobernador y atienden desde el Salón de los Libertadores o en el gran Salón Bolívar, ¿por qué quieren Rafael Correa y Ricardo Patiño ocupar las oficinas que con excesivo derroche construyó Fernando Aspiazu para dirigir el Banco del Progreso?

¿Es solo una falta de tino? ¿Es este otro dislate más propio de caprichosos pelucones que de un mandatario y su ministro que se dicen socialistas del siglo XXI?

Si el Presidente quería dar una elegante salida del Ministerio de Economía a Ricardo Patiño podía haberle propuesto una embajada, o la misma Gobernación del Guayas, pero crear una sobrestructura burocrática que solo puede entorpecer las labores administrativas del Estado para acomodar al amigo es insólito.

El presidente Correa debe actuar con mayor reflexión, coherencia y prudencia, los ciudadanos responsables debemos exigirle al menos eso. Sus demagógicas confrontaciones y erráticos mensajes están ocasionando una incertidumbre general que puede traer una nueva crisis económica. Menos trabajo, más desasosiego y emigración no es por lo que votamos la mayoría de ecuatorianos en la última elección.



Entrevista a César Montúfar
Lunes Mayo 28th 2007, 18:24
Guardado en: Asamblea Constituyente, Constitución, Reforma Política, Acuerdos
Escrito por: César Montúfar

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El Doctor Benjamín Rosales habla sobre las hojas en las que se entregan las firmas
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EL SHOW DEBE CONTINUAR!
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Somos testigos de todas las barbaridades políticas que se están dando en nuestro País en el cual las instituciones llamadas a poner el orden ahora juegan con la democracia, saltan algunas preguntas en la mente de muchos ecuatorianos, Hacia dónde vamos?, Qué juego es el que estamos viendo? Qué acción debemos tomar ante ésta situación política que se vive actualmente en el país? Las respuestas muchos de nosotros no las tenemos porque lo único que tenemos claro es la gran incertidumbre en la que vivimos y el gran show que algunos están disfrutando, digo algunos porque para otros éste show que se inició hace ya mas de dos meses continúa y es una prueba mas de que la democracia está siendo mal utilizada por quienes desempeñan importantes cargos públicos. Por el tema de la consulta popular para votar por la Asamblea Constituyente se han dado una serie de situaciones en las cuales han intervenido el congreso nacional, el gobierno nacional el Tribunal Supremo Electoral y el Tribunal Constitucional, cuyos miembros se enfrascaron en un verdadero show en el cual cada uno quiere hacer gala de ostentar mayor poder, sin que hasta ahora sepamos muchos de los ecuatorianos porqué y para qué se dan éste tipo de situaciones, surgen mas preguntas, éstas son situaciones que debemos soportar los ecuatorianos, éste es el trabajo que deben desempeñar los representantes del pueblo? Tienen aquellos que se encuentran envueltos en éste show, patente de corso para poder hacer y manejar las situaciones a su conveniencia? Cuánto tiempo mas debemos esperar para ver que los políticos se pongan a trabajar en lo que deben? El trabajo de los elegidos despueblo es sin duda, pensar en soluciones que beneficien a todos los ecuatorianos. Será que así como votamos para elegir a éstos representantes nuestros, podemos votar también para destituirlos por no dedicarse a hacer lo que tienen que hacer? Hasta cuando seguimos siendo pacientes espectadores de que las cosas cambien en nuestro país? O tenemos que resignarnos porque el show debe continuar?

 

Carlos Cabanilla León, Econ. Mae.

Docente Universidad de Guayaquil



Entrevista a Benjamín Rosales en Contacto Directo
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Hoy, Viernes 13 de Abril del 2007 participó Benjamín Rosales en Contacto Directo. Aquí un extracto de la entrevista.



Reflexiones sobre los Asambleístas
Jueves Abril 12th 2007, 18:51
Guardado en: Asamblea Constituyente, Estatuto Asamblea
Escrito por: Raúl Pinos

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La Asamblea Constituyente estará integrada Por ciento treinta (130) asambleístas, con sus respectivas y respectivos suplentes, distribuidos de acuerdo con el siguiente mecanismo:

1.- Cien (100) asambleístas serán elegidos o elegidas por circunscripción electoral provincial de conformidad con la actual composición de la legislatura.

En primera instancia quisiera tener una razón para entender el número mágico de cien asambleístas, porqué no es un número menor, si tenemos un número menor ahorraríamos recursos económicos, ahorraríamos tiempo (recurso no renovable), mirando siempre la posibilidad de tener menos debates intrascendentes, o de evitar que pudieran acceder a tan alta dignidad personas que no cuentan, ni con los mas elementales recursos, de análisis, de capacidad, para participar en un debate, donde se expongan argumentos razones para hacer o no hacer, siempre mirándole bienestar del pueblo y no en obedeciendo al dueño de un partido político y sus conveniencias.

Creo personalmente, que la asamblea al estar conformada por un mayor número de integrantes es susceptible a que llegue mas gente incapacitada, es necesario mas recursos que por ley debe entregar el estado a los candidatos, así, como al Tribunal electoral para su organización.

Si bien es cierto existe un reglamento para la distribución de los escaños, basado en el número de electores de cada provincia, me pregunto si el reglamento es el mas adecuado, es el mas justo, acaso no existe otra mejor manera mas equitativa, mas justa para un botón basta una muestra cuando existen elecciones de carácter nacional no vemos movilizaciones de grandes conglomerados sociales, porqué no se consideran otros parámetros?

El cuarenta por ciento de la población está en la costa, tendrá en la asamblea una representación equivalente al mismo porcentaje respecto del total de sus integrantes?

Un alto porcentaje de la población es indígena, este sector tendrá una representación conforme a su número de electores, mas no en base a los habitantes.

Los negros del Ecuador tendrán una representación justa en la asamblea, no seguro que no, porque en estos dos últimos sectores nombrados se encuentran ubicados un gran analfabetos.

Las diferentes instituciones tendrán una representación que vele por su clase en la asamblea constituyente,

Los colegios profesionales, instituciones gremiales, los gobiernos seccionales, provinciales, también deberían ser parte de la asamblea, con miras a la descentralización.

En definitiva el presente análisis intenta es hacernos reflexionar, si vamos o no a estar correctamente representados por personas idóneas, imbuidos de hacer el bien común, con sentido de patria, y con conocimientos suficientes, además de respetar el medio ambiente, para no caer nuevamente en el deseo de emprender una nueva constitución.

Acerca de los 24 Asambleístas, el Presidente de la República ya consideró a las provincias: De Los Colorados y la provincia de Santa Elena? Solo así considero como lógico ese número, porque hasta el momento solo existen 22 provincias, es decir que elegiríamos un asambleísta por provincia.

En cuanto a los asambleístas que deben elegir los migrantes, pienso también que se debió considerar el número de personas que viven en los diferentes países, también cabe una inquietud, los migrantes elegirán a sus representantes que se encuentran radicados en cada país donde se elija o serán los candidatos radicados en nuestro país y que deberán hacer campaña donde se encuentren los electores?



PELUCONES
Jueves Abril 05th 2007, 15:59
Guardado en: General, Asamblea Constituyente, Políticos, Corrupción
Escrito por: Carlos Triviño

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PELUCONES



YO VIVO EN SAMBORONDON!
Jueves Abril 05th 2007, 15:24
Guardado en: Visión País
Escrito por: Carlos Cabanilla

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Carlos Cabanilla

Tengo 46 años, soy economista de profesión y además obtuve una maestría en administración de empresas, entre otros estudios de postgrado que los he podido solventar gracias a mi trabajo y al rendimiento en mis estudios, obtuve becas que solventaron el 100% de mis dos últimos años de estudio en mi carrera de economía de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte,

obtuve la medalla que otorga la Sociedad Filantrópica del Guayas a los mejores promedios de facultades, obtuve también una beca que me otorgó la Escuela Superior Politécnica del Litoral por el 50% del costo de mis estudios, para realizar la maestría en administración de empresas y obtuve además un diplomado en mercadeo auspiciado por una prestigiosa empresa administradora de tarjetas de crédito hace ya mas de diez años.

Durante mi estadía en la universidad tuve la oportunidad de ocupar los cargos de Presidente y Vicepresidente en la Asociación Escuela de Economía, fui también Delegado Estudiantil nombrado por el rector ante Consejo Universitario y Junta de Facultad y además Tesorero de la Federación de Estudiantes de la Universidad, en base a mi hoja de vida, una universidad norteamericana me otorgó una beca del 50% del costo de los estudios, para realizar estudios de doctorado en administración de empresas, estudios que inicié hace cuatro meses y que actualmente los estoy desarrollando. Gran parte de mi vida he trabajado en la empresa privada y en los últimos cinco años, he compartido también mi tiempo, impartiendo clases en la Universidad de Guayaquil, trabajo desde las 7h00 hasta las 22h00, de Lunes a Viernes y cuando me toca hacerlo los Sábados y Domingos, por cursos intensivos, lo hago también. He trabajado aproximadamente por 28 años en mi País y no tengo ningún futuro garantizado, dependo de mi salud, energía y capacidad de trabajo para sustentarme a mi y a mi familia.

Nací y crecí en un hogar de clase media en mi querida ciudad de Guayaquil, viví en hogar de mis padres en barrios como Urdesa por 23 años y luego cuando me casé, me mudé a Miraflores en donde viví por un espacio de 20 años, durante mi permanencia en Miraflores, mi casa fue robada en dos ocasiones, éstos robos causaron un gran perjuicio económico del cual nadie se hizo responsable. Hace tres años nos cambiamos a vivir en una de las tantas urbanizaciones que se encuentran asentadas en la vía a Samborondón, ésta vivienda la conseguí con el fruto de mis años de trabajo, escogí éste sitio porque me parece un barrio tranquilo, el colegio donde se educan dos de mis hijos y también mi trabajo están en la zona, además que las urbanizaciones son cerradas, ofrecen una relativa seguridad, lo que da tranquilidad a mi familia.

Últimamente, nuestro Presidente, Rafael Correa, se refiere a los moradores de Samborondón con cierta dedicatoria y desprecio, en una actitud incomprensible, no es posible acaso que una persona con los antecedentes que he descrito pueda de manera honesta y honrada construir un hogar de acuerdo a sus posibilidades? Escoger vivir donde estime que es conveniente para su familia es potestad de cualquier individuo en goce de sus derechos de ciudadanía, en lo personal conozco gente muy respetable que vive en diversas urbanizaciones asentadas en la vía a Samborondón y no son corruptos ni delincuentes. Será acaso que el Presidente Correa quiere señalar a alguna persona en particular y no se atreve a decirlo de manera pública y específica?, Si ese es el caso, sería conveniente una aclaración, pues no es posible que el Presidente de todos los ecuatorianos promueva un odio dirigido hacia todos los moradores de ésta zona, habemos ecuatorianos que nada tenemos que hacer ni participamos de discrepancias ideológica o partidistas y que lo único que deseamos es que en éste país se gobierne de manera adecuada para que existan mas oportunidades de trabajo y progreso para todos, no se puede señalar a un determinado sector de la población cuando culpables son los que no han sabido poner las cosas en orden, cuando tuvieron en sus manos ponerlas en orden y no lo hicieron.

Como docente que soy de la Universidad de Guayaquil, comparto a diario opiniones con mis estudiantes que pertenecen a la denominada clase típica, de lo que concluyo de sus criterios y comentarios, es que en su mayoría, lo que ellos buscan en la vida es progresar y participar a futuro de la sociedad, aportando con sus conocimientos profesionales, estoy convencido que ellos no buscan observar ni pleitos entre los poderes del estado, ni magistrales exposiciones en las cuales se dice voy a hacer esto y aquello, ni continuos comentarios en los cuales se promueva la diferencia de clases, lo que los ecuatorianos realmente queremos y anhelamos es ver que los gobernantes tomen acción inmediata para resolver las grandes crisis que nos están matando en el día a día, me refiero a la corrupción, mafias sindicalistas, excesiva burocracia, falta de gobernabilidad, demagogias, entre otros.

 

Carlos Cabanilla León, Econ; Mae

Docente Universidad de Guayaquil.



Plenos Poderes
Martes Abril 03rd 2007, 15:12
Guardado en: Asamblea Constituyente, Constitución, Reforma Política, Acuerdos, Coyuntura
Escrito por: Benjamín Rosales

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Considerando que es muy probable la aprobación mayoritaria a favor de una Asamblea Nacional en la consulta popular que se realizará en las próximas semanas, es tema de debate si la misma debe tener plenos poderes o no.  De esta definición dependerá en gran parte el éxito o fracaso del trabajo constitucional de esta nueva Asamblea cuyo principal objetivo será realizar cambios fundamentales que fortalezcan la democracia y sus instituciones y crear herramientas que permitan combatir con eficiencia la corrupción. 

Para lograr ese propósito, los asambleístas deberán actuar con sabiduría, dialogar con mesura y afán de concertación para responder las expectativas ciudadanas.  Eso no podrá ocurrir si
la Asamblea envía a los congresistas a su casa y asume su trabajo.  Tendrían los asambleístas que preocuparse de atender las necesidades legales del momento, asumir responsabilidades en emergencias y del presupuesto, fiscalizar a funcionarios públicos y realizar los requerimientos políticos propios de esa fundamental función estatal.  Fácilmente se convertiría en un clon del Congreso actual y no pudiera realizar efectivamente el trascendental trabajo constitucional que la nación requiere.
 

Una Asamblea Nacional tiene por definición plenos poderes y la que se avecina los debe tener para adecuar algunas leyes orgánicas con los cambios constitucionales que realizará.  Si se determina el establecimiento de distritos electorales para que la elección de congresistas y consejeros sea representativa de la ciudadanía, por ejemplo, deberá dictarse una ley especial;  si se aprueba la democratización de organizaciones políticas, deberá reformarse la ley de elecciones y partidos políticos, esto es importante para poder aplicar los cambios de inmediato evitando que el Congreso se demore años en hacerlo, precisamente por necesidades políticas coyunturales que sin duda se presentarán.   

Si
la Asamblea va a tener éxito construyendo un marco constitucional que fortalezca la democracia instituyendo la estabilidad política necesaria para el desarrollo económico de la nación, no puede pretender cambiar jueces o destituir diputados ni al Presidente que han sido elegidos constitucionalmente.  El Ecuador no comenzará con esta Asamblea; somos una nación jurídicamente constituida hace casi ciento ochenta años y esa realidad histórica no la cambiará
la Constituyente.  Debemos seguir funcionando bajo la actual constitución mientras no sea aprobada por referéndum una nueva, recién entonces, si cambia el sistema de elegir congresistas, se deberá convocar a elecciones para sustituirlos. 
La Asamblea debe tener plenos poderes para fortalecer la democracia no para establecer una dictadura.
 Solo si existieran intenciones dictatoriales entre algunos que propugnan esos plenos poderes se puede entender que se pretenda que
la Asamblea sustituya al Congreso en sus atribuciones, lo lógico sería que se restringa las funciones de éste de tal manera que no se inmiscuya en cambios a leyes fundamentales, las que deberán hacerse luego de las reformas constitucionales.
 

Frase resaltada:
La Asamblea debe tener plenos poderes para fortalecer la democracia no para establecer una dictadura



EL ECUADOR QUE TODOS ANHELAMOS
Lunes Abril 02nd 2007, 15:40
Guardado en: Democracia, Acuerdos, Corrupción, Visión País
Escrito por: Carlos Cabanilla

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Foto

 

Tengo 46 años de edad, nací y me crié en un hogar guayaquileño de clase media, mi padre médico de profesión, trabajó en distintos departamentos médicos del IESS, además atendía consultas en su consultorio particular y era profesor universitario en la Universidad de Guayaquil, trabajos en los que se desempeñó hasta el día de su muerte.

Al igual que mis hermanas, recuerdo haber acudido a planteles educativos de primer orden en donde cultivé grandes amistades que perduran hasta éstos días, disfrutamos de viajes familiares en algunas ocasiones, tuvimos la suerte de poder vivir en los mejores barrios de aquella época y puedo decir que tuvimos lo que todo niño, adolescente o joven necesita tener a su alcance a esa edad. Realicé mis estudios secundarios en mi querido colegio Javier, desde donde con gran ilusión observada las oportunidades que nuestro país daba a los profesionales.

 

He sido testigo desde 1980 de los diferentes períodos gubernamentales que hemos vivido, me refiero a las presidencias de Jaime Roldós, Owaldo Hurtado, León Febres Cordero, Rodrigo Borja, Sixto Durán Ballén, Abdalá Bucaram, Rosalía Arteaga, Fabian Alarcón, Jamil Mahuad, Gustavo Noboa, Lucio Gutierrez, Alfredo Palacio y ahora Rafael Correa.

 

A lo largo de éstos veintiséis años de democracia y de éstos trece presidentes todas aquellas ilusiones de mi juventud y adolescencia se han esfumado. En todos éstos años he visto desaparecer a nuestra moneda, he visto como el poder adquisitivo de los ecuatorianos ha disminuido, he visto como los jubilados, que ya cumplieron su ciclo de vida con la sociedad, tiene que sobrevivir con apenas ciento treinta dólares mensuales, he visto como amigos, conocidos y desconocidos parten hacia otros países en busca de mejores oportunidades de vida, en busca de un trabajo que les permita vivir con dignidad, he visto como algunas personas que eligieron dedicarse a la política, han mejorado sus niveles de vida y tienen muchas influencias en el medio, he visto como se han deteriorado los valores de la sociedad, he visto a los partidos políticos hacer lo que han querido pensando solo en sus conveniencias, he visto crecer los índices delincuenciales a cifras escalofriantes y también he visto como muchos crímenes, estafas y corrupción quedan en la impunidad.

 

Con éstos antecedentes me pregunto, será necesario dedicarse a la política para garantizar la vida de nuestra familia? Será necesario estafar o robar a alguien con el objeto de asegurarse una suma de dinero, seguro de que este hecho quedará en la impunidad? Será necesario irse de éste país a buscar mejores oportunidades de vida en otro país? Será acaso que los ecuatorianos no debemos aspirar mucho de éste país? Será acaso que solamente tienen oportunidades de progreso aquellos que se afilien a determinados partidos políticos?

 

No, mis amigos, no es así! Este Ecuador, es el Ecuador de todos nosotros y no solamente es el Ecuador de quinientas mil personas, el Ecuador que todos anhelamos es un país que ofrezca oportunidades de desarrollo personal y profesional a través de universidades que tengan el mismo nivel que cualquier otras universidades del mundo, donde las personas tengan oportunidades para progresar a través de trabajos honrados y honestos, y de la misma manera los profesionales tengan oportunidades para aportar a la sociedad a través de propuestas y soluciones que muestren el desarrollo de sus competencias.

 

Será acaso que la clase política no se entera todavía que los ecuatorianos ya estamos cansados de tanto circo político, de la falta de conciliación de los poderes del estado, de la falta de administración pública, de la falta de tener verdaderos beneficios que toda la población pueda saborear y disfrutar como educación, salud, progreso económico, disminución de la delincuencia y de la corrupción, disminución del deterioro del medio ambiente, acceso créditos para vivienda y producción, entre otros?

 

Es hora ya que los gobernantes asuman el rol para el cual fueron elegidos y se preocupen en buscar soluciones concretas que beneficien a los trece millones de ecuatorianos para así iniciar el camino a encontrar al Ecuador que todos anhelamos.

Carlos Cabanilla León, Econ. Mae.

Docente de la Universidad de Guayaquil