Entrevista a César Montúfar
Lunes Mayo 28th 2007, 18:24
Guardado en: Asamblea Constituyente, Constitución, Reforma Política, Acuerdos
Escrito por: César Montúfar

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El Doctor Benjamín Rosales habla sobre las hojas en las que se entregan las firmas
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EL SHOW DEBE CONTINUAR!
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Somos testigos de todas las barbaridades políticas que se están dando en nuestro País en el cual las instituciones llamadas a poner el orden ahora juegan con la democracia, saltan algunas preguntas en la mente de muchos ecuatorianos, Hacia dónde vamos?, Qué juego es el que estamos viendo? Qué acción debemos tomar ante ésta situación política que se vive actualmente en el país? Las respuestas muchos de nosotros no las tenemos porque lo único que tenemos claro es la gran incertidumbre en la que vivimos y el gran show que algunos están disfrutando, digo algunos porque para otros éste show que se inició hace ya mas de dos meses continúa y es una prueba mas de que la democracia está siendo mal utilizada por quienes desempeñan importantes cargos públicos. Por el tema de la consulta popular para votar por la Asamblea Constituyente se han dado una serie de situaciones en las cuales han intervenido el congreso nacional, el gobierno nacional el Tribunal Supremo Electoral y el Tribunal Constitucional, cuyos miembros se enfrascaron en un verdadero show en el cual cada uno quiere hacer gala de ostentar mayor poder, sin que hasta ahora sepamos muchos de los ecuatorianos porqué y para qué se dan éste tipo de situaciones, surgen mas preguntas, éstas son situaciones que debemos soportar los ecuatorianos, éste es el trabajo que deben desempeñar los representantes del pueblo? Tienen aquellos que se encuentran envueltos en éste show, patente de corso para poder hacer y manejar las situaciones a su conveniencia? Cuánto tiempo mas debemos esperar para ver que los políticos se pongan a trabajar en lo que deben? El trabajo de los elegidos despueblo es sin duda, pensar en soluciones que beneficien a todos los ecuatorianos. Será que así como votamos para elegir a éstos representantes nuestros, podemos votar también para destituirlos por no dedicarse a hacer lo que tienen que hacer? Hasta cuando seguimos siendo pacientes espectadores de que las cosas cambien en nuestro país? O tenemos que resignarnos porque el show debe continuar?

 

Carlos Cabanilla León, Econ. Mae.

Docente Universidad de Guayaquil



Entrevista a Benjamín Rosales en Contacto Directo
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Hoy, Viernes 13 de Abril del 2007 participó Benjamín Rosales en Contacto Directo. Aquí un extracto de la entrevista.



Reflexiones sobre los Asambleístas
Jueves Abril 12th 2007, 18:51
Guardado en: Asamblea Constituyente, Estatuto Asamblea
Escrito por: Raúl Pinos

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La Asamblea Constituyente estará integrada Por ciento treinta (130) asambleístas, con sus respectivas y respectivos suplentes, distribuidos de acuerdo con el siguiente mecanismo:

1.- Cien (100) asambleístas serán elegidos o elegidas por circunscripción electoral provincial de conformidad con la actual composición de la legislatura.

En primera instancia quisiera tener una razón para entender el número mágico de cien asambleístas, porqué no es un número menor, si tenemos un número menor ahorraríamos recursos económicos, ahorraríamos tiempo (recurso no renovable), mirando siempre la posibilidad de tener menos debates intrascendentes, o de evitar que pudieran acceder a tan alta dignidad personas que no cuentan, ni con los mas elementales recursos, de análisis, de capacidad, para participar en un debate, donde se expongan argumentos razones para hacer o no hacer, siempre mirándole bienestar del pueblo y no en obedeciendo al dueño de un partido político y sus conveniencias.

Creo personalmente, que la asamblea al estar conformada por un mayor número de integrantes es susceptible a que llegue mas gente incapacitada, es necesario mas recursos que por ley debe entregar el estado a los candidatos, así, como al Tribunal electoral para su organización.

Si bien es cierto existe un reglamento para la distribución de los escaños, basado en el número de electores de cada provincia, me pregunto si el reglamento es el mas adecuado, es el mas justo, acaso no existe otra mejor manera mas equitativa, mas justa para un botón basta una muestra cuando existen elecciones de carácter nacional no vemos movilizaciones de grandes conglomerados sociales, porqué no se consideran otros parámetros?

El cuarenta por ciento de la población está en la costa, tendrá en la asamblea una representación equivalente al mismo porcentaje respecto del total de sus integrantes?

Un alto porcentaje de la población es indígena, este sector tendrá una representación conforme a su número de electores, mas no en base a los habitantes.

Los negros del Ecuador tendrán una representación justa en la asamblea, no seguro que no, porque en estos dos últimos sectores nombrados se encuentran ubicados un gran analfabetos.

Las diferentes instituciones tendrán una representación que vele por su clase en la asamblea constituyente,

Los colegios profesionales, instituciones gremiales, los gobiernos seccionales, provinciales, también deberían ser parte de la asamblea, con miras a la descentralización.

En definitiva el presente análisis intenta es hacernos reflexionar, si vamos o no a estar correctamente representados por personas idóneas, imbuidos de hacer el bien común, con sentido de patria, y con conocimientos suficientes, además de respetar el medio ambiente, para no caer nuevamente en el deseo de emprender una nueva constitución.

Acerca de los 24 Asambleístas, el Presidente de la República ya consideró a las provincias: De Los Colorados y la provincia de Santa Elena? Solo así considero como lógico ese número, porque hasta el momento solo existen 22 provincias, es decir que elegiríamos un asambleísta por provincia.

En cuanto a los asambleístas que deben elegir los migrantes, pienso también que se debió considerar el número de personas que viven en los diferentes países, también cabe una inquietud, los migrantes elegirán a sus representantes que se encuentran radicados en cada país donde se elija o serán los candidatos radicados en nuestro país y que deberán hacer campaña donde se encuentren los electores?



PELUCONES
Jueves Abril 05th 2007, 15:59
Guardado en: General, Asamblea Constituyente, Políticos, Corrupción
Escrito por: Carlos Triviño

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PELUCONES



Plenos Poderes
Martes Abril 03rd 2007, 15:12
Guardado en: Asamblea Constituyente, Constitución, Reforma Política, Acuerdos, Coyuntura
Escrito por: Benjamín Rosales

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Considerando que es muy probable la aprobación mayoritaria a favor de una Asamblea Nacional en la consulta popular que se realizará en las próximas semanas, es tema de debate si la misma debe tener plenos poderes o no.  De esta definición dependerá en gran parte el éxito o fracaso del trabajo constitucional de esta nueva Asamblea cuyo principal objetivo será realizar cambios fundamentales que fortalezcan la democracia y sus instituciones y crear herramientas que permitan combatir con eficiencia la corrupción. 

Para lograr ese propósito, los asambleístas deberán actuar con sabiduría, dialogar con mesura y afán de concertación para responder las expectativas ciudadanas.  Eso no podrá ocurrir si
la Asamblea envía a los congresistas a su casa y asume su trabajo.  Tendrían los asambleístas que preocuparse de atender las necesidades legales del momento, asumir responsabilidades en emergencias y del presupuesto, fiscalizar a funcionarios públicos y realizar los requerimientos políticos propios de esa fundamental función estatal.  Fácilmente se convertiría en un clon del Congreso actual y no pudiera realizar efectivamente el trascendental trabajo constitucional que la nación requiere.
 

Una Asamblea Nacional tiene por definición plenos poderes y la que se avecina los debe tener para adecuar algunas leyes orgánicas con los cambios constitucionales que realizará.  Si se determina el establecimiento de distritos electorales para que la elección de congresistas y consejeros sea representativa de la ciudadanía, por ejemplo, deberá dictarse una ley especial;  si se aprueba la democratización de organizaciones políticas, deberá reformarse la ley de elecciones y partidos políticos, esto es importante para poder aplicar los cambios de inmediato evitando que el Congreso se demore años en hacerlo, precisamente por necesidades políticas coyunturales que sin duda se presentarán.   

Si
la Asamblea va a tener éxito construyendo un marco constitucional que fortalezca la democracia instituyendo la estabilidad política necesaria para el desarrollo económico de la nación, no puede pretender cambiar jueces o destituir diputados ni al Presidente que han sido elegidos constitucionalmente.  El Ecuador no comenzará con esta Asamblea; somos una nación jurídicamente constituida hace casi ciento ochenta años y esa realidad histórica no la cambiará
la Constituyente.  Debemos seguir funcionando bajo la actual constitución mientras no sea aprobada por referéndum una nueva, recién entonces, si cambia el sistema de elegir congresistas, se deberá convocar a elecciones para sustituirlos. 
La Asamblea debe tener plenos poderes para fortalecer la democracia no para establecer una dictadura.
 Solo si existieran intenciones dictatoriales entre algunos que propugnan esos plenos poderes se puede entender que se pretenda que
la Asamblea sustituya al Congreso en sus atribuciones, lo lógico sería que se restringa las funciones de éste de tal manera que no se inmiscuya en cambios a leyes fundamentales, las que deberán hacerse luego de las reformas constitucionales.
 

Frase resaltada:
La Asamblea debe tener plenos poderes para fortalecer la democracia no para establecer una dictadura



Cambios en Cultura Política
Jueves Marzo 29th 2007, 17:41
Guardado en: General, Asamblea Constituyente, Constitución, Políticos, Ciudadanía, Acuerdos, Partidos, Coyuntura
Escrito por: Benjamín Rosales

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Benjamín Rosales

Se avizora que el año que iniciamos será uno de grandes cambios políticos en el Ecuador. Ya sea el Congreso o más probable una Asamblea Nacional, deberá realizar reformas constitucionales que son necesarias para fortalecer la democracia en el Ecuador. Los cambios más reclamados son: voto voluntario para que se respete la libertad individual, elecciones pluripersonales por distritos para eliminar la poco democrática plancha, autonomías regionales y fortalecimiento municipal para servir mejor a los ciudadanos, despartidización de cortes, tribunales y organismos de control para disminuir la corrupción y democratización de partidos para acabar con caciques políticos y sus avasallados seguidores.

Lo más importante y lo más difícil es seguramente esto último porque implica un cambio radical en la cultura política ecuatoriana. Sin verdaderos partidos en los que se respete la opinión individual, se toleren discrepancias y se practique internamente la democracia, no alcanzaremos la madurez política necesaria para lograr estabilidad que permita el desarrollo social y económico del país.

Si nuestros partidos fueran democráticos, eficaces y eficientes para impulsar el bienestar ciudadano, no necesitaríamos sino dos o tres agrupaciones, puesto que no hay más que esas diferentes tendencias políticas. En Ecuador lo que en realidad existe son organizaciones populistas que responden a personas o pequeños grupos, y otros que se iniciaron con base ideológica y espíritu democrático y luego se convirtieron en instrumento de poder personal de líderes ensimismados; pero no hay agrupaciones políticas amplias que se ocupen de capacitar a sus afiliados y estudiar los problemas nacionales para encontrar bienestar y prosperidad para los ciudadanos.

La construcción de verdaderos partidos es una necesidad democrática del Ecuador y de otros países latinoamericanos que sufren esta misma falencia y no es una tarea fácil puesto que no sólo implica cambios en disposiciones constitucionales o legales sino en la cultura misma de líderes y ciudadanos. El individualismo tiene raíces profundas por lo que es difícil para muchos aceptar liderazgos colectivos, los más jóvenes son más dados al trabajo en equipo pero ésta no es aún una práctica generalizada. En los partidos tradicionales se denomina Jefe Supremo al Director, este nombre se presta para actitudes autoritarias; no existe la costumbre de elegir democráticamente a dirigentes y candidatos sino que el mandato del líder y componendas internas resuelven quienes son los asignados.

Si queremos fortalecer la democracia, lograr estabilidad política nacional y enrumbar el desarrollo social y económico del país debemos cambiar nuestra cultura política, eso es tanto o más importante que los cambios constitucionales que el Congreso o la Asamblea Nacional deberán realizar en el 2007.

Frase resaltada:

Sin verdaderos partidos no alcanzaremos la madurez política que permita el desarrollo social y económico

Cambios en Cultura Politica Publicado en diario el Comercio 30-12-2006



ASAMBLEA CONSTITUYENTE
Viernes Marzo 23rd 2007, 6:37
Guardado en: Asamblea Constituyente, Estatuto Asamblea
Escrito por: Carlos Cabanilla

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Foto Según texto del estatuto de elección y funcionamiento de la asamblea constituyente presentado por el presidente de la república, Econ. Rafael Correa Delgado, en su artículo 6.- de las calidades para ser asambleístas indica:

“Podrán ser asambleístas las ecuatorianas y los ecuatorianos por nacimiento que estén en goce de los derechos políticos y que sean mayores de 25 años. Las candidatas y los candidatos provinciales deberán además acreditar, ante el Tribunal Provincial correspondiente, haber nacido en la provincia o haber residido ininterrumpidamente en ella, en los tres años anteriores a la fecha de elección. Los candidatos y candidatas en las circunscripciones para ecuatorianas y ecuatorianos en el exterior deberán estar inscritos en el padrón electoral del consulado que corresponda”.

Posteriormente y según el decreto No. 54 de la Presidencia de la República, que es un Texto del Decreto Modificatorio de la Consulta popular para la Asamblea Constituyente en su artículo 3 se realiza la modificación al artículo 6 antes mencionado de la siguiente manera:

En el artículo 6, sustitúyase “25 años por 20 años”.

Con ésta propuesta evidenciamos que el Presidente de los ecuatorianos quiere dar paso a una nueva fuente de ciudadanos que no han sido considerados en la política en años anteriores, con éste decreto se puede incorporar sangre nueva como participantes activos en la política ecuatoriana, ecuatorianos con una visión distinta a lo que hemos estado acostumbrados y hemos venido observando, al menos en mi caso en los últimos 26 años de democracia. En lo personal recuerdo mis experiencias a esa edad, compartía mí tiempo entre mi hogar, trabajo, estudios universitarios, y le dedicaba algo de tiempo a preocuparme por el acontecer nacional, y a como se desarrollaba la política en el país.

Es conocido por cualquier profesional que es necesario estar bien informado del entorno que involucra la situación económica, política y social del país, entorno que es el que influye, ha influido e influirá en todos los sentidos de la vida de los ecuatorianos y de cualquier persona o nación en general. La necesidad de conocer la información, de analizarla, de interpretarla y de discutirla es lo que forma en nosotros la capacidad para entender las cosas y entender cómo se han venido produciendo situaciones anteriores, entender lo que estamos viviendo actualmente y a su vez las tendencias y proyecciones de los sucesos en la historia de un país.

A medida que los tiempos cambian, las situaciones cambian y en los actuales momentos que vivimos en el que en un país como el nuestro, los poderes del estado han demostrado falencias y vulnerabilidad, pues todos somos testigos del continuo deterioro social y ambiental que se está desarrollando con efecto creciente en nuestro país, deterioros que conlleva a elevar índices delincuenciales y a la destrucción de la vida misma.

En éste entorno es necesario romper paradigmas y dar paso a la “nueva sangre”, futuros profesionales de la patria, que ven con sanos ojos a un Ecuador que brinde oportunidades de trabajo digno, de salud y de educación para sus ecuatorianos, jóvenes que miran hacia el futuro con ansias de mejoría y de triunfo, visión sana, inocente y libre de contaminación, visión que no debemos de interrumpir.

Por otro lado recae en mí la duda de conocer si existe gente preparada a esa edad para trabajar con la madurez y la responsabilidad del caso en puestos claves del gobierno como lo es el participar en una asamblea constituyente para reformar la constitución de la República del Ecuador.

Las cartas están jugadas y pienso que ahora en éste momento histórico que tiene el Ecuador es en donde deben de salir a flote “héroes niños” que revivan la figura de nuestro conocido héroe Abdón Calderón, que se tomen la bandera del Ecuador en sus manos y se dediquen a trabajar por el bien de todos los ecuatorianos.

Carlos Cabanilla León, Eco, Mae
Docente Universidad de Guayaquil



GRAN ACUERDO NACIONAL
Miércoles Marzo 14th 2007, 21:49
Guardado en: Asamblea Constituyente, Acuerdos, Rafaél Correa, Coyuntura
Escrito por: César Montúfar

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César Montufar

El presidente Correa debe entender urgentemente que la polarización no llevará al país al cambio de modelo político, económico y social que ha propuesto. Debe estar claro que la retórica del candidato no es suficiente para gobernar un país atascado, sin posibilidades de cambio. El presidente Correa no tiene otra opción que abrir su discurso al liderazgo de un acuerdo nacional más amplio alrededor de la Asamblea Constituyente. De lo contrario, su propuesta de transformación quedará atacada en la maraña que le tenderán las fuerzas políticas tradicionales con Lucio Gutiérrez a la cabeza. El diagnóstico es simple. Todo gobierno debe interactuar con el Congreso. Aún cuando el proceso constituyente caminara rápido, sin obstáculos y de acuerdo al libreto presidencial, el país tardará alrededor de un año y medio en producir una nueva Constitución y en reorganizar sus instituciones. ¿Qué va a hacer Correa mientras tanto? ¿Quedará el país inmovilizado, solo pendiente de la Asamblea y de su reforma? No, a Correa le tocará sentarse a dialogar y negociar con las fuerzas parlamentarias y para mala suerte del Presidente, en el actual Congreso, la fuerza dirimente es el PSP y Lucio Gutiérrez. Tarde o temprano le va tocar dialogar y acordar con las “víboras”y “traidores” a quienes descalificó y, entonces, todo el andamiaje de su discurso y su misma identidad política pudieran venirse abajo. En esa vía y para colmo, Correa terminará entregando a Gutiérrez no solo la conducción de la Asamblea sino de los proyectos más importantes que deba tramitar en la Legislatura. ¿Qué explicación dará, entonces, Rafael Correa a sus electores? ¿Qué nos dirá a los ecuatorianos que vimos en el “gutierrato” la peor incubación autoritaria de nuestra historia reciente cuando el Coronel funja del gran arquitecto constitucional del Ecuador?

Al Presidente no le queda más que abandonar su discurso de descalificación y vestirse de la talla de un estadista convocando al país, a todas sus fuerzas políticas, sociales y económicas a un gran acuerdo que viabilice el “cambio de época” que tanto preconiza. Si no lo hace y persiste en su estrategia de polarización, quedará a la merced de pactos de trastienda que ya no podrán maquillarse con insultos de bambalina. Las expresiones contra Gutiérrez en Zumbahua pueden pasar una vez; la segunda, olerán a doble discurso e hipocresía. Con macabra sal quiteña, a raíz del viraje de PSP a favor de la Asamblea, alguien decía que por fin en el Ecuador se selló el TLC, es decir, el Tratado Lucio-Correa. Si el presidente no enmienda y no abre el marco de un gran acuerdo nacional, que saque las negociaciones políticas, indispensables en todo régimen democrático, del ámbito exclusivamente parlamentario, el TLC será el sino trágico del Gobierno; el maleficio del que no podrá escapar y que pondrá en la boca y en la actitud presidencial un sabor a continua inconsistencia y doble discurso. Rafael Correa tiene una oportunidad histórica: invertir su volátil capital político en liderar un acuerdo nacional por el cambio.