Alberto Dahik, ocho delitos señalados por el fiscal Casares


Escrito por: Edwin Lukcio 13 06 2007
Tomado de Diario Hoy   

Se beneficiaron 287 personas de la “lista de Dahik”

PRESUNTOS DELITOS: prevaricato, cohecho, soborno, utilización dolosa de fondos reservados, concusión, peculado, exacciones y enriquecimiento ilícito.

ACUSACIÓN: autores de los delitos de peculado y enriquecimiento ilícito: Alberto Dahik, Gladys Merchán y Juan Mario Crespo. Cómplice del delito de enriquecimiento ilícito: Diego Paredes Peña. Encubridores: Juan Carlos Faidutti, Ricardo Muñoz Chávez y Francisco Costales.

BENEFICIARIOS: 287 personas naturales y/o jurídicas. Sus nombres aparecieron en lo que entonces se llamó “la lista de Dahik”.

LOS DENUNCIANTES: Xavier Neira y Rafael Cuesta, los dos diputados del Partido Social Cristiano en el período 1994-1996 del Congreso Nacional. (DCM)



Los “cheques calientes” de Alberto Dahik


Escrito por: Edwin Lukcio 13 06 2007

Tomado de: Diario Hoy, http://www.hoy.com.ec

Ya en los últimos días de agosto y primeros de septiembre de 1995 se lo acusó de que, además de haber depositado 270 722 837 sucres contantes y sonantes en la cuenta 50099160 del Banco Amazonas (a cargo de la empresa ConBaquerizo, que se hallaba construyendo su casa en la urbanización Biblos, en Guayaquil), hizo otros depósitos hasta llegar a un total de 771 959 587 sucres. Se exhibieron cheques del Banco del Pacífico, girados a favor de esa compañía, de una cuenta compartida por el propio Alberto Dahik y su secretaria Gladys Merchán.

Estos cheques fueron identificados, en febrero de 1996, como parte de una cuenta “escondida” que había eludido la acción pericial dispuesta por presidente de la Corte.

De esa cuenta, sus titulares giraron 52 cheques, pero 30 de ellos están ilegibles: se presume que los microfilmes fueron velados o alterados de alguna manera intencional. Pero, sin embargo, entre los legibles aparece como beneficiaria la constructora ConBaquerizo.

La explicación del ex vicepresidente fue que el dinero en efectivo -que entregaba en bolsas de papel- provenía de un negocio que compartía con su primo, Alejandro Dahik, en La Libertad.

Era ilógico llevar desde tan lejos bolsas de billetes -30 millones de sucres cada mes-, en vez de usar los modernos sistemas de que disponía ya la red bancaria nacional para hacer giros entre distintas ciudades.

Tanta plata en efectivo, que no deja huella, permite mantener la duda: ¿Levantó Dahik su casa con plata de los fondos reservados? ¿Usó para ello parte de los 10 291 637 512 sucres que nunca se justificaron?
¿Qué más hizo con tantos sucres?

Según las investigaciones periciales ordenadas por el presidente de la Corte Suprema, un total de siete cuentas corrientes en el Banco del Pacífico, tres a nombre de Juan Mario Crespo, dos a nombres de Gladys Merchán, una compartida por Alberto Dahik y Gladys Merchán, y una compartida por Juan Mario Crespo y Gladys Merchán, sirvieron para disponer de los gastos secretos de la Vicepresidencia de la República entre 1992 y 1995.

Todas ellas fueron alimentadas con fondos del Estado.
En las siete cuentas del Banco del Pacífico se depositaron un total de 9 281 308 837 sucres. De ellas se giraron cheques por 8 798 634 379 sucres.

El fiscal Fernando Casares, que los acusó, consideró que, en todo caso, los fondos debieron manejarse en cuentas del Banco Central.

Maniobra inútil del presidente

Con la intención de salvar a su vicepresidente, el entonces presidente de la República, Sixto Durán Ballén, emitió el Decreto Ejecutivo “reservado” nº 46, el 5 de octubre de 1995.

Disponía que los microfilmes de los cheques de los gastos reservados pasaban a su custodia. Y ordenó que se los depositara en una bóveda del Banco Central, que permaneció con vigilancia policial.

Pero el presidente de la Corte declaró la nulidad de tal decreto y envió a sus peritos a las bóvedas. Así se conoció la lista de beneficiarios de los fondos.

 NO OLVIDE QUE…

Alberto Dahik compareció a juicio político en el Congreso, el 2 de octubre de 1995, por el caso de los fondos rervados.El Congreso lo declaró inocente el 6 de octubre, con votos del PRE, del Partido Conservador y de diputados tránsfugas. El presidente de la Corte dictó entonces orden de prisión preventiva y Dahik fugó a Costa Rica, donde pidió asilo político.En el juicio, Dahik realizó duras acusaciones en contra de sus ex aliados: el Partido Social Cristiano y León Febres Cordero.

Durán Ballén había pedido la renuncia de Dahik la noche del 29 de septiembre de 1995, tres días antes del juicio político.

Según el fiscal, varios diputados recibieron dinero de los gastos reservados. Nunca se hicieron públicos sus nombres.

Luis Andrade, modesto conserje de la Vicepresidencia, cambiaba cheques y entregaba el efectivo a los secretarios de Dahik.

El Gobierno de Sixto Durán resolvió entregar una pensión vitalicia a Dahik, luego de que recibió el asilo en Costa Rica.

El presidente de la Corte acogió el dictamen del fiscal 48 horas antes de la primera vuelta de las elecciones de 1996.

Tras un juicio político, este escándalo le costó la cabeza a Juan Carlos Faidutti, a la sazón contralor general del Estado.



El amor en los tiempos de Alvaro Noboa


Escrito por: Edwin Lukcio 13 06 2007

Mauro Romero tiene 32 años, es viudo, padre de un niño de cuatro años. Desde 1999 trabajaba en la finca Los Álamos, hasta que el pasado 16 de mayo un sicario rompehuelgas le voló una pierna de un balazo. Álvaro Noboa tiene 48 años, es abogado y recibió un postgrado en administración de negocios, es el dueño de Los Álamos y de otras catorce fincas bananeras. También posee cuatro empresas navieras, un banco, dos aseguradoras, dueño de aceite La Única y de azucarera Valdez, para no cansarte… ¡es uno de los dueños del Ecuador!

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Mauro Romero vive ahora con su hermana en el barrio Unión de Bananeros, una zona de casas a medio terminar en los suburbios de Guayaquil. Álvaro Noboa tiene su residencia principal en Nueva York, en una zona donde viven otros multimillonarios. Allí no necesita guardaespaldas, ni vidrios polarizados. Es un excelente sitio para reflexionar y contar billetes sin el asedio de los pobres: esos fastidiosos, malolientes y resentidos que están terminando con el Ecuador.

Mauro Romero mira su pierna mocha y no encuentra consuelo. Nos cuenta que en la noche el dolor es agudo, tremendo. “¿Qué voy hacer ahora, dónde voy a trabajar así?”, se pregunta, también lo hace su familia pero no hay respuestas. Álvaro Noboa lanzó su candidatura a la presidencia de la República el pasado 22 de mayo. Ante la insistencia de los periodistas sobre los trágicos sucesos en la finca Los Álamos manifestó: “amo a los obreros de Los Álamos…”.

Mientras Mauro aguarda que alguien le consiga una silla de ruedas que le permita trasladarse y visitar a su hijo que vive con su suegra, Álvaro Noboa recorrerá el país en su helicóptero, sus vehículos cuatro por cuatro, y algunas veces a pié por las calles de algún pueblito perdido. Lo hará con su característica altanería, sonriente, rodeado por los mismos matones que el 16 de mayo entraron a los tiros a Los Álamos para que los ingratos huelguistas recuerden por siempre que Álvaro Noboa los ama.

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En el semáforo

“impuesto a la miseria hay que pagar

El “bus” que nos lleva a Unión de Bananeros es un supermercado andante donde se venden lapiceras, medias, pastillas, forros para celulares. También hay un supermercado en cada semáforo: “fruta, flores, dulces, cocos, fósforos, lo único es que tiene que parar”, como canta Rubén Blades. El hermano de Mauro Romero nos cuenta: “esta pobre gente se gana la vida así, aquí no hay trabajo y ellos no tienen como comprar un pasaje para irse del país”.

Cada buhonero recita su pregón y desata su lenguaje gestual, mirando a los ojos de los pasajeros en la búsqueda de un interesado. Esa saloma nos acompaña casi la totalidad del recorrido. En una parada sube una niña, pequeña en edad y físico, y sin mediar palabras va entregando estampitas. Su silencio habla, y denuncia como viven siete de cada diez ecuatorianos sumergidos en la pobreza. Alguien le da unas monedas, sin embargo ninguno se queda con las estampitas: ¿será por qué el rostro de las figuras celestiales está tan sucio como la cara de la chiquilla y dan la sensación que también están pidiendo una ayuda?

Mauro, en el socavón verde

de las bananeras

“En la bananera no había descanso, trabajaba los siete días, enfundando banano”,  nos comenta Mauro.

- ¿Cuánto ganabas?

- 32, a veces 34 dólares por semana, no más. Es muy poco y uno reclama pero es inútil.

- ¿Vivías en la plantación?

- Sí, mucha gente vive ahí.

- ¿Cómo es un día de trabajo en la finca?

- Yo me levantaba a las 6.15, desayunaba y 6.40 había que estar en la planta para empezar a laborar. El almuerzo es a las 12.30, te dan 15 minutos y hay que volver a trabajar. No te dan ni un minuto de descanso, uno come y vaya a seguir con su trabajo hasta las 6 y media de la tarde. Igual que otros entrevistados, Mauro manifiesta que la comida de la empresa es pésima y que muchas veces mientras se almuerza, pasa el avión y los fumiga.

- Cuando terminas la jornada ¿qué haces?

- Bueno, uno se pega un baño y trata de descansar. Pero a veces quedan cajas por estibar en los contenedores. Así que uno cena y vuelve a meter cajas hasta las 8.00, 9.00 de la noche si tiene suerte.

- ¿Les pagan horas extras?

- Hasta las 6.30 no hay horas extras. Si te quedas más tiempo metiendo cajas te daban 4 dólares por semana. ¡Pero es muy poco igual! Toda la noche metiendo cajas, cansa.

- ¿Pagan 4 dólares por semana sin importar las horas extras realizadas?

- No importa las horas que trabajas, ni la hora en la que llegaba el contenedor, a veces a la una, dos o tres de la mañana.

- ¿Cómo era la vivienda dónde dormías?

- Un cuartito pequeño, donde había dos literas y ahí dormíamos cuatro personas.

- ¿En ese lugar hay algo más que las literas?

- No, la litera únicamente, sin colchón y sin nada. Uno coloca los cartones de las cajas de banano y ahí se duerme. El sueldo no alcanza para comprar un colchón.

- ¿Hay baños?

- Recién ahora los están arreglando, porque estaban todos destruidos no valían nada y uno tenía que hacer sus necesidades en el monte.

¿Cómo exigir derechos constitucionales

y no morir en el intento?

 

El 6 de mayo los 1.200 trabajadores de la finca Los Álamos, se declaran en huelga reclamando estabilidad en sus puestos de tres años y el reintegro de 129 trabajadores despedidos en marzo. También reivindican el pago de sobretiempos y vacaciones, la instalación de un dispensario médico y la afiliación al Seguro Social. Las reivindicaciones pueden resumirse en una sola: la Corporación Noboa debe cumplir con las leyes ecuatorianas.

- ¿Cómo surge el sindicato?

- La gente comenzó a reclamar que se les pagaba poco. “Vamos a tener que hacer un paro. ¡Algo hay que hacer!”, se comentaba por toda la hacienda y un día se formó el sindicato. Al principio yo no quería firmar, había muchas presiones y nos amenazaban que iban a botar a todos los trabajadores, pero un día junté fuerzas y firmé uniéndome a la lucha. Y ahí estaba yoen medio de la huelga cuando sucedió la tragedia… Mauro, calla, recuerda, mira el muñón, lo frota con ambas manos, levanta la vista y mira a su hermana, se cubre el rostro, llora. Nosotros estábamos dentro de la finca, continúa Mauro con su voz entrecortada y enjugándose el sudor de su frente, cuando de pronto escuchamos que tumbaron la puerta y entró un grupo de gente encapuchada. Comenzaron a disparar y echaban balas por todos lados: bum, bum, bum, y luego fueron llevándonos hasta la garita. Allí pusieron boca abajo a todo el mundo. Uno de esos forajidos, me sacó el reloj y dijo: “¡camina chucha ‘e tu madre!”, y luego me pegó un tiro en la pierna.

- ¿Qué pasó después?

- Estuve tirado por varias horas, desangrándome, creí que me moría del dolor. Esos “manes” se fueron cuando escucharon unos disparos que venían desde el Puerto Inca y recién ahí la gente pudo ayudarme y me trasladaron a Guayaquil donde me amputaron la pierna.

- ¿Alguien de la empresa te ha visitado?

- ¡No! Solo los compañeros de la federación y del sindicato han venido.

- Esa noche Álvaro Noboa manifestó a la prensa que el conflicto en la finca Los Álamos estaba superado, y que se trabajaba con normalidad. Pero los huelguistas se enteraron a través del programa radial de la Federación que la lucha prosigue, que hay mucha presión internacional y que se prepara un boicot a la marca “BONITA”. Esa noche, Mauro seguramente no pudo dormir por el dolor, por la angustia, por la rabia, pensando en los compañeros que continúan en huelga; pensando en su hijo, tan lejos, deseando estar con él para abrazarlo y decirle que nunca olvide que su papá lo quiere más que a todo en esta vida.

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Autor:

Gerardo Iglesias

© Rel-UITA

20 de junio 2002

 



Abdalá Bucaram, corrupción a flor de piel


Escrito por: Edwin Lukcio 13 06 2007

Tomado de: http://www.hoy.com.ec/zhecho

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En marzo del 97 comenzó el “destape” de la corrupción del Gobierno de Abdalá Bucaram.

Se levantaron graves denuncias, como aquella de que los más íntimos del Gobierno se llevaron once mil millones de sucres en efectivo en las últimas horas del bucaramato o de que una empresa vinculada con Santiago Bucaram fue la encargada de vender equipos de computación a colegios del país cuyos rectores eran obligados a firmar una constancia, con la que se justificaba el aporte del 15% para el PRE.

Otro golpe de impacto fue la aparición de las cuentas reservadas de la Presidencia de la República, que originaron una intriga mayúscula. Entre ellas apareció la denominada “Aportaciones e Inversiones Especiales” -10 de agosto y el 3 de febrero-, por medio de la que el Gobierno destituido entregó miles de millones de sucres a los Gobiernos seccionales por gestión de los diputados.

A partir de esta cuenta también aparecieron nombres de una larga lista de “honorables” que administraron asignaciones en forma directa o a través de la propia Presidencia de la República. La denominada “8000″ manejó alrededor de 24 mil millones de sucres en aportes y donaciones. El Congreso aprobó el levantamiento de la reserva de los documentos concernientes al juzgamiento de los gastos reservados, mientras Abdalá Bucaram era sindicado por la Corte Suprema.

Villón, Pesántez y más ‘pepudos’

Enrique Villón, el jefe financiero de la Presidencia de la República, en el Gobierno de Abdalá Bucaram, fue detenido por la Policía peruana. El parte de la Policía peruana, a su similar ecuatoriana, informó que Villón fugaba en poder de tres millones 400 mil dólares, pero horas después, las autoridades civiles de Aguas Verdes desmintieron el hecho al asegurar que se trataban solamente de 3.400 dólares. Enrique Villón solicitó asilo, autodefiniéndose como un perseguido político.
En el Ecuador, en cambio, era arrestado el hombre fuerte de las Aduanas, Eduardo Pesántez,mientras Alejandro Muñoz, el “Pepudo” Alejo, hacía revelaciones espectaculares, en las cuales involucró al ex presidente Bucaram en supuestos ilícitos en las Aduanas.



León Febres Cordero (líder máximo de la derecha) será investigado por GENOCIDIO DE ESTADO


Escrito por: Edwin Lukcio 13 06 2007
Tomado de Radio La Luna: http://www.radiolaluna.com

Ecuador crea comisión para investigar crímenes y torturas

Quito, 3 de mayo (Prensa Latina).- El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, creo hoy una denominada Comisión de la Verdad para investigar los crímenes ocurridos durante la jefatura de León Febres Cordero (1984-1988).

El decreto rubricado por Correa establece que dicha Comisión tiene un año para la indagar más de 327 violaciones a la ley, desapariciones, muertes, torturas, ejecuciones extrajudiciales y violaciones registrados en el mencionado período.

Tras suscribir el documento, el jefe de Estado resaltó la necesidad de impedir la impunidad, por lo cual -dijo- que dicho grupo trabajará para sacar a la luz pública la verdad.

La comisión está formada por cuatro personalidades: un jurista, dos defensores de derechos humanos y Pedro Restrepo, padre de dos jóvenes desaparecidos en la década de los 80. Este grupo contará asimismo con el respaldo de otra agrupación, integrada por familiares de las víctimas y representantes de organismos defensores de los derechos humanos. Al respecto, el ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, denunció que en el país se violaron de manera sistemática los derechos de cientos de ciudadanos.

Algunos datos sobre violaciones de derechos humanos durante el gobierno de León Febres Cordero (1984-1988):

El 4 de diciembre de 1985, Consuelo Benavides fue detenida por miembros de la Fuerza Naval de Ecuador. Durante tres años, hasta diciembre de 1988, la familia no conoció cuál era su paradero, a pesar de solicitar información repetidamente a las autoridades ecuatorianas. En el mismo periodo, la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos de Ecuador, Amnistía Internacional y el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias realizaron peticiones similares a las autoridades. El gobierno ecuatoriano no facilitó a ninguna de estas entidades información creíble sobre el paradero de Consuelo Benavides. Además, en varios de los comunicados emitidos por las autoridades se aseguraba expresamente que ni la Policía Nacional ni las Fuerzas Armadas habían detenido a Consuelo Benavides el 4 de diciembre de 1985 o posteriormente.

En junio de 1986, durante el gobierno de León Febres Cordero, el estudiante Fernando Aragón, de 21 años, fue asesinado por miembros del Escuadrón Volante CP1-SU114 de la policía. El homicidio ocurrió en Quito durante manifestaciones contra el alto costo de la vida. Aragón recibió un balazo en la tetilla izquierda.

En julio de 1988, gobierno de Febres Cordero, durante una protesta en las inmediaciones de la Universidad de Guayaquil contra el aumento de los pasajes, el estudiante Víctor Alvarado, de 22 años, recibió balazos de la policía, que le causaron la muerte. Posteriormente la policía reprimió con gases lacrimógenos la caravana de su sepelio y se llevó el cadáver a Milagro.

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El genocida de los 80’s

 






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