Chuta. El doble standard
Escrito por: mefistoCuando botaron a Lucio (yo no iba por Lucio, pero no le boté. Yo si creo en la institucionalidad. Díganme pelucón, oligarca, derechoso, aniñado, pero creo en la República) yo les veía, MAMITICOS, como lloraban y se indignaban. Toditos. Rasgábanse las vestiduras ante el oprobio, la represión, la agresión y el irrespeto a los Derechos Humanos. Gustavo Larrea primerito. ¿El discurso? Pues que los medios de comunicación tienen que hacer su trabajo, que el presidente debe firmar Chapultepec y que la prensa debe ser libre, sin restricciones. Artículos de opinión, discursos y entrevistas en los medios de quienes hoy se sientan junto a Correa y se sienten parte del correazo a las mafias.
La mala nota es que ahora, según parece, las cosas han dado la vuelta y los medios son mafiosos. Lindo era cuando criticábamos nosotros, cuando le decíamos “vela verde” al Lucio y al Villa y a la Ximenita y al Acosta. Ahora la Ximenita es pobre mujer maltratada, apoyada y defendida por CONAMU, Madres de Mayo, Organizaciones feministas y demás “colectivos” (y toda esa cantidad de gordas, lesbianas y feas que defienden lo que ellas no pudieron conseguir con su trabajo, y que otras mujeres SI HAN CONSEGUIDO). Y otro Acosta es al mismo tiempo ministro y persona non grata para el Rafael.
Cuando Lucio decía lo mismo que el Subcomandante, tooodos protestaban y defendían a la prensa. Ahora que la prensa sigue diciendo lo mismo, el discurso del Subcomandante en cambio se ha hecho igualito al del Lucio. ¿Qué cambió en la prensa en 2 años? O será que no ha sido lindo que te critiquen sino criticar. Chuta, el doble estándar del Subcomandante y sus oficiales… ¿Se acordará el Rafael de cómo él y sus ministros, en ese entonces académicos, analistas y articulistas, atacaban a un gobierno con un discurso bien parecido al de ellos? ¿Se acordará de cuando defendían a la prensa y a la libertad irrestricta de opinión? Ojalá se acuerde, y también de que la mayoría de sus ministros fueron amenazados y vilipendiados por el Lucio y saben lo que se siente. Y también de que él reaccionaba ante el discurso oficial que pretendía tener la última y única verdad, y le indignaba, le hacía hervir la sangre y le motivó para ser el líder de tanta gente desesperanzada.
Ojalá se acuerde ahora que está haciendo lo mismo.
Esa es la propuesta de Correa. Tener la única verdad, y regalar limosnas mientras unifica la gratitud de un pueblo acostumbrado a malos tratos con un masivo apoyo ideológico a su causa personal. Esa será la Asamblea de Correa. Un espacio en el cual su popularidad le insule para desacreditar, destituir, eliminar, minimizar y demoler todo lo que se le oponga, sin recordar lo que hizo desde que era un profesor universitario hasta consagrarse como muchachito de Chávez.
