Es totalmente correcto rescatar en la actual coyuntura los conceptos de soberanía y nacionalismo. Pero del mismo modo que en el caso del ejercicio de la política económica concreta y que en el de las reformas institucionales; el gobierno ha demostrado que no entiende o no quiere entender lo que estos conceptos significan a inicios del siglo 21.
Se lee en los discursos y en el ejercicio práctico de la política exterior del gobierno a la soberanía como autarquía y desconexión del mundo de los “no aliados”; y conexión estatal con los “aliados”. Y, al nacionalismo como inmovilismo y con depredación de los recursos naturales sea por parte del estado, sea por empresas mixtas extranjeras como Petrobras, sea por parte de un grupo de capitalistas rentistas y oligárquicos; pero eso si “nacionalistas”.
No se han podido desvirtuar las denuncias de que los “pativideos” y las declaraciones sobre el pago de la deuda beneficiaron a bancos privados y fondos públicos venezolanos. Argentina está pagando 11 % de interés anual a inversionistas venezolanos (públicos y privados), mientras que a los organismos multilaterales pagaba el 5 %. Acaba de estallar un escándalo en Venezuela, por que ejecutivos vinculados con PDVSA llevaban un maletín con $800.000.
El Movimiento Poder Ciudadano quiere desarrollar un modelo económico y social auténticamente ecuatoriano, no emular modelos foráneos.