Discurso pronunciado en el cierre de campaña, Plaza de Teatro de Quito, 26 de septiembre del 2007.
… “Vamos a Montecristi a impulsar estos grandes cambios y lo vamos a hacer en democracia. Porque es tan importante la transformación como el que se la haga en democracia, con pluralismo. Porque estamos en contra de todo tipo de autoritarismo, porque estamos en contra de todo intento de poner mordazas a la crítica, al disenso, a la opinión diferente. Porque la riqueza de la diversidad está en que pueda mostrarse lo diverso. Porque nuestro país es multicolor, así como es multilingüe, multiétnico, megadiverso y no un país solo verde limón, como antes pretendieron que sea solo el amarillo de los viejos dueños del poder, que se apropiaron hasta del color de la primera franja de nuestra bandera, como ahora otros que intentan adueñarse nuevamente de lo que es de todos, lo hacen de los himnos sagrados de la Patria. Vamos a transformar y transformarnos en democracia, profundizando la democracia, radicalizando la democracia… Esta noche, aquí en esta volcánica ciudad de Quito, recordando el grito de libertad o muerte que estalló justamente en Montecristi cuando las montoneras alfaristas se levantaron el 15 de noviembre de 1884 contra la argolla de Caamaño, repetimos libertad y vida, para el pueblo ecuatoriano, libertad y vida para todos los ecuatorianos … Vamos a Montecristi, repetían las montoneras que luchaban por libertad, por justicia, por tierra, por trabajo, por igualdad. Vamos a Montecristi repetimos ahora, junto a todo un pueblo que se pronuncia irrenunciable por una gran transformación. Desde Quito, cosmopolita y generosa, desde cada uno de los cantones de nuestra Patria, decimos vamos a Montecristi porque esta es la marcha de todo un pueblo. Vamos juntos a Montecristi, junto a un pueblo que sabe que “todos somos la Constituyente”. No la 35 o la 6 o la 3. No Correa. Peor Gutiérrez o Noboa. Vamos a Montecristi, porque todos somos la Constituyente”…