La Habana, 3 de marzo de 2008
Señor Economista
Rafael Correa Delgado
Presidente Constitucional de la República del Ecuador
Presente.-
Señor Presidente:
Quisiera comunicarle mi más profundo rechazo y el del Movimiento Poder Ciudadano, al que represento, a la violación de la soberanía territorial del Ecuador realizada por fuerzas combinadas del ejército y la policía colombiana durante la madrugada del 1 de marzo en la frontera norte y la arremetida armada, en territorio ecuatoriano, contra miembros de la guerrilla colombiana.
Esta no puede ser calificada sino como una acción de sangre cometida por las fuerzas armadas colombianas, como una verdadera masacre y no como un acto de “legítima defensa” y menos todavía como una batalla contra los levantados en armas en Colombia. La evidencia presentada por nuestras Fuerzas Armadas muestra que la matanza ocurrió mientras las víctimas dormían y no durante enfrentamiento alguno entre el ejército colombiano y los guerrilleros.
Rechazamos igualmente, la vía de la guerra escogida por el Presidente Álvaro Uribe, sus intentos reiterados de internacionalizar el conflicto armado de Colombia y el uso de la mentira como política de Estado, pues hemos visto a través de las cadenas internacionales, que no han tardado en hacerse eco de las falsedades, la forma en la que el Gobierno colombiano traiciona la confianza del pueblo hermano del Ecuador y pretende justificar las flagrantes violaciones al Derecho Internacional y el uso de doctrinas y prácticas reñidas con las elementales normas de buena vecindad y convivencia pacífica de las naciones que comparten una frontera común.
Igualmente, Señor Presidente, le expreso mi apoyo y el del Movimiento Poder Ciudadano, a su acción digna de enérgica protesta por la violación territorial, a su decisión de retirar al Embajador del Ecuador en Bogotá y la expulsión inmediata del Embajador colombiano en Quito. Consideramos un acto de defensa indiscutible de la Patria la orden dada por Usted de movilizar tropas militares del Ecuador hacia la frontera norte, con el fin de preservar la soberanía del país, y estoy seguro que tiene el apoyo de todo el pueblo ecuatoriano, del Movimiento Poder Ciudadano, y el mío, en todos los actos de defensa de la Patria que Usted decida impulsar.
Estamos claros de que la defensa de la Patria es el deber mayor de los ecuatorianos y sus Fuerzas Armadas, y Usted está liderando el cumplimiento de esta obligación. La comunidad internacional debe saber que este deber con la Patria, los ecuatorianos, que hemos demostrado nuestra vocación pacífica, jamás la dejaremos de cumplir. Por ello, al tiempo que reiteramos nuestra insoslayable decisión de defender la soberanía nacional exigimos al gobierno colombiano que cese en sus intentos de internacionalizar su conflicto interno. Los foros de la Organización de Estados Americanos, de la Comunidad Andina de Naciones, y del MERCOSUR que Usted ha pedido que se reúnan para conocer estos graves sucesos deben servir para reiterar el pronunciamiento del Ecuador a favor de la salida negociada de los conflictos y el respeto a la autodeterminación de los pueblos, pero al mismo tiempo para renovar su voluntad de impulsar la integración sudamericana y latinoamericana.
Sin lugar a dudas, la vieja oligarquía de los países de América Latina continuará haciendo todos sus esfuerzos para evitar la unidad de los pueblos y preservar las estructuras neocoloniales. Sin embargo, las fuerzas democráticas seguiremos construyendo la unidad de los pueblos de América Latina y seguiremos impulsando la profunda transformación de las instituciones del Estado, de la economía, de las relaciones sociales, de las conductas, hábitos y la cultura.
Es fácil pensar que la acción armada en territorio ecuatoriano tiene por objetivo boicotear las acciones que den origen a una vía negociada como forma de solución del conflicto interno de Colombia. Resulta muy poco probable que sea un acto fortuito en el que muere precisamente quien había sido delegado por la guerrilla para que de continuidad a las muestras de buena voluntad que se dieron inicio con la entrega de rehenes en días pasados. Hacemos votos para que este execrable hecho no impida la continuación de las negociaciones para la liberación de rehenes por parte de la guerrilla.
Queremos alertar a la opinión pública nacional e internacional sobre lo que se empieza a fraguar a través de las acciones mediáticas internacionales. Hemos escuchado atónitos que durante una cadena nacional e internacional el vocero de la Policía colombiana señalaba que existen documentos informáticos encontrados en el sitio de la matanza que involucrarían a miembros del gobierno del Ecuador en “relaciones directas” con las FARC. De acuerdo a las declaraciones del militar vocero de las Fuerzas Armadas colombianas, el Estado de Colombia habría realizado acciones de “legítima defensa”. Resulta que ahora los agredidos se convierten en agresores. Será indispensable, Señor Presidente, que nuestro país le recuerde a la opinión pública internacional que fueron fuerzas militares colombianas que por vía aérea y terrestre penetraron a territorio ecuatoriano, luego de bombardear a personas que se encontraban a 3 kilómetros de la frontera y que este es un hecho más dentro de la cadena de violaciones de la soberanía del Ecuador que han obligado a hacer reiterados llamados al Embajador de nuestro país en Bogotá e incluso a realizar una demanda del Ecuador en contra del gobierno de Colombia en el Tribunal Internacional de La Haya.
Claro está que el mundo reconoce y rechaza la naturaleza de la agresión. Por eso, agradecemos las manifestaciones públicas del ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Massimo D’Alema, quien afirmó a la prensa extranjera acreditada en Italia, hoy lunes que Italia está “preocupada y perpleja” por la operación militar colombiana en suelo ecuatoriano en la que murió un jefe de las FARC. De igual manera, los pronunciamientos de la cancillería argentina, que manifestó que “Argentina está muy consternada y preocupada ante una evidente violación de la soberanía territorial de un país de la región como es Ecuador”; y el cuestionamiento a la incursión colombiana en territorio de Ecuador que terminó con la muerte del número dos de las FARC, Raúl Reyes, realizada por la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien señaló que “una situación de esta naturaleza amerita, sin duda, una explicación por parte de Colombia a los ecuatorianos, al presidente ecuatoriano y al conjunto de la región”.
Lamento, finalmente, que estos eventos que demandan su presencia en nuestro país impida su asistencia al “Décimo Encuentro sobre Globalización y Problemas del Desarrollo” en la ciudad de La Habana, donde estaba prevista su participación como principal orador y dónde me encuentro participando, como lo he venido haciendo desde hace varios años. He pedido a mi alterno en la Asamblea Constituyente, que solicite una declaración de apoyo a su política de defensa de la soberanía, moción que estoy seguro que la Asamblea Constituyente la apoyará mayoritariamente.
Reciba un atento y cordial saludo,
Diego Borja Cornejo
Representante a la Asamblea Constituyente
Provincia de Pichincha
Movimiento Poder Ciudadano